LA CONTAMINACIÓN MARINA
La contaminación marina es el resultado de la contaminación de mares y océanos. Se vierten en sus aguas toda clase de químicos, residuos radiactivos, plásticos, fertilizantes, aguas residuales sin tratamientos ... estos contaminantes se han ido acumulando en las aguas y en las cadenas tróficas, además, han conseguido distribuirse por todo el planeta llegando a lugares donde la actividad humana no está tan presente, como la fosa de las Marinas o la Antártida.
Con la contaminación marina se han visto bastantes consecuencias negativas para nuestro ecosistema. Por ejemplo, hoy por hoy podemos ver las islas de plásticos en el Pacífico, esta fue descubierta alrededor del año 1997 y su superficie es mayor a la de España.
Debido a la inmensidad y profundidad de los océanos y mares, el hombre creía que podía utilizarlos para verter basuras y sustancias químicas en cantidades ilimitadas sin que esto tuviera consecuencias importantes.
Los océanos y mares han sufrido a manos del hombre durante miles de años. Sin embargo, los estudios llevados a cabo en los últimos años demuestran que la degradación, especialmente en las zonas costeras, se ha acelerado notablemente en los últimos tres siglos, a medida que ha aumentado los vertidos industriales y la escorrentía procedente de explotaciones agrarias y ciudades costeras.
El plástico inunda ya los lugares más remotos del planeta y, más cerca de nuestras fronteras, supone el 95 por ciento de los residuos del Mar Mediterráneo, cuya contaminación acapara la más alta densidad de microplásticos flotantes en sus aguas.
Los residuos sólidos como bolsas, espuma y otros desechos vertidos en los océanos desde tierra o desde barcos en el mar acaban siendo con frecuencia alimento de mamíferos marinos, peces y aves que los confunden con comida, con consecuencias a menudo desastrosas. Las redes de pesca abandonadas permanecen a la deriva durante años, y muchos peces y mamíferos acaban enredados en ellas.
Muchos de estos contaminantes se acumulan en las profundidades de los océanos y mares, donde son ingeridos por pequeños organismos marinos a través de los cuales se introducen en la cadena alimenticia global. También los grandes habitantes del océano sufren las mismas consecuencias. Los científicos han descubierto que los medicamentos que ingiere el hombre y que no llegan a se procesados completamente por su organismo acaban en el pescado, la sal o el marisco que comemos.
Un problema descomunal, pero puede ser solucionable.
En el año 2021, un tratado internacional para regular la contaminación por plástico ha tomado impulso. La lucha contra el plástico, requiere un a implicación internacional. Sin embargo, es difícil controlar la creciente acumulación de residuos.
El pasado Marzo, más de 100 países expresaron su apoyo a un tratado mundial contra el plástico, y aquellos involucrados creen que podría aprobarse uno con tal velocidad que podría crear cambios.
Según recientes estudios, para corregir el problemas de los residuos plásticos se necesita un cambio fundamental en nuestro planteamiento sobre la fabricación, el uso y la forma de desechar los plásticos ... pero aún estamos a tiempo.


